Sensibilidad

           No sé cómo te encontré, no sabia tampoco qué eras,

qué venias a decirme , pero si sé

que me enamoré de ti

 

No fue un flechazo, no, nuestro romance fue lento. Por una parte , sentía latir mi corazón de emoción y por otro lado, miedo.

Incertidumbre, Qué me pasa? Por qué me duele? Porqué a todos no les duele así?

Al principio , te vi o sentí, como algo extraño, algo que sólo me pasaba a mí. Era frecuente que me dijeran; «eres como una flor, eres muy sensible, no te lo puedes tomar así… » o que cuestionaran mis tiempos para salir de una emoción : «Bueno Sandra venga va, ya está, adelante siempre, pasa página».

Dentro de mí , pensaba muchas cosas: Una;  por qué venga ya? Yo no siento este «ya», estoy siguiendo mi sentir, igual es distinto al tuyo, pero éste, es el que dicta mi corazón. Donde está este botón de «venga ya, déjalo atrás y adelante? «. Decídmelo si existe!

Odiaba este «avanti», como si yo no fuera luchadora, pues lo soy, incluso diría que soy muy fuerte. Y es que NO es excluyente.

La vida me ha demostrado que siempre ante la adversidad, hay un punto, en que mi fortaleza, sale, y sale como un torrente, y entonces claro, el discurso es otro:  » Ostras , te veo súper bien». Y así siempre….Pues quizás ese «súper bien» no hubiera llegado sin permitirme sentir mi emoción. Mi tiempo. Un respeto a mi cuerpo.

Hace tiempo,  mi amigo Miki, me escribió en una postal, un texto muy bonito, y entre sus palabras estaba ; «eres igual de frágil que fuerte . Una mezcla única y preciosa. Eres tú «. Me emociona recordarla, creo que fue la primera vez que alguien puso la fragilidad y la fuerza en la misma escala. Y en un contexto de belleza por igual.

Y sí, están en la misma escala, y yo soy ambas . Y no tiene nada de malo, ni de raro, nada de nada, al contrario para mí conocerla ha sido un viaje que no cambiaría. Y si hoy estás leyéndome es gracias a honrar esa sensibilidad. Y seguramente, porque tu también la tienes 😉

Antes de seguir leyendo, te propongo escuchar esta canción.

 

Link

 

Cierra los ojos y déjala que suene , quizás te da un mensaje, quizás sientes placer.. quizás te viene una imagen… Probamos?

Yo escogí esta :  yo bailando en clase, conectada con mi cuerpo y siguiendo con mis manos la música. Has probado, bailar sólo con las manos? Es una maravilla. Y si una mis manos de repente encuentra otro cuerpo, y sintiéndose bailan juntas,  doble maravilla.  Lo he vivido , me encanta y lo echo de menos. Ese dejarte llevar por la energía del momento y crear….Ahora cuando acabo mi jornada, a las 19, es mi hora » Sentir «.  Apago todas las luces, me pongo mantas y la mat de yoga por el suelo, enciendo una vela, palo santo, lo paso por el espacio, me pongo una playlist de ritmo suave, me estiro y empiezo a sentir…Es muy bonito y sino no lo has probado nunca , te lo recomiendo. Crearé una lista, para que te sea más sencillo.

Y como este, mil ejemplos, hay tantas posibilidades bellas de emocionarse…. pero a veces,  la apartamos, Por qué? Porque también implica que una emoción duela más cuando algo acontece. Lo vives más intensamente , sí, es cierto. Pero quizás tiene algo que decirnos, no? No podemos decir, sí a su parte buena y no a la otra, no ,no ,esa no. Yo, al menos, no puedo.

Porque quizás hay una parte de mi cuerpo, de mi niña, de mi historia, que de golpe, se ha abierto, y mi corazón lo siente y siento, dolor, tristeza, ganas de llorar.. lo que sea..

Y sí , puede ser por algo muy pequeño, pero acaso , no está, en lo pequeño , siempre lo más grande? No viene una bella luz tras la oscuridad? Si ya lo sabemos, por qué nos engañamos?

Ahora mi sensibilidad y yo, ya nos conocemos, hemos pasado ya un largo tramo juntas, y desde que entendí que necesitaba sus tiempos así como sus caras, no la escondo jamás, al contrario, la dejo estar conmigo el tiempo que necesite.

Y ahí pierde todo su poder asustadizo. Porque ya sabrás, que igual unos días te dolerá mucho, y tendrás que abrazarte mucho, pero al mismo tiempo recordarás que esa misma sensibilidad es la que te hace emocionarte con una puesta de sol, el mar y su sal, entrar en un lugar y saber que no, que ahí no te quedas, o que alguien te roze y sientas al minuto , que va a ser importante.

Y por todo ello, la agradezco y me enorgullezco. Hoy Filla de Zoe no existiría sino fuera por ella.

Y si me preguntarás algo de lo que estoy orgullosa, contestaría; de mi sensibilidad. Por permitírmela.

Porque al permitirme, soy y siento. Y como me dijo una vez mi terapeuta, «No te equivoques, en la vulnerabilidad, está la verdadera valentía».

Con amor, Zoé

 

 

 

 

.