Buenos días Bella.
Hoy vas a recibir un escrito más íntimo: te hablo de un cambio potente interno dentro de mí, y que va a reflejarse en FDZ y lo que ofrezco. Pero, más allá de lo nuevo que te cuente aquí respecto a FDZ, quiero hablarte de cómo estoy viviendo en mí este momento potente e incómodo a la vez, desde el corazón y la transparencia de mi testimonio, pues sé que es lo que más puede ayudarte a ti, si te encuentras en un momento parecido.
Como seguramente ya has sentido, el 2025 vino a cargarse literalmente TODO lo que no acababa de sentirse bien en nosotras, que no era verdad 100% (o no de esa manera). Nos invitaba todo el rato a revisar: ¿es esto de verdad lo que quiero? ¿es de esta forma? ¿me hace feliz? ¿soy yo?
Pero, no acababamos de accionar, de tomar la decisión, de ir a por ese cambio… Seguramente nos asustaba el viaje, la transición y qué implicaría soltar. Y llegó el verano (para algunas fue antes). Y la energía del cielo lo dejo claro: “O cambias, o lo hago yo por ti”. Un empujón a veces MUY BRUSCO.
Quizás era necesario. En mi caso lo era. Y sí confieso que me abrumaba todo lo que podría venir después, por más que me trabaje mucho y ya esté entrenada en este tipo de cambios, muertes y renaceres.
Pero hoy estoy agradecida a la incomodidad y al Universo, porque me tocaba moverme de lugar. Y ahora sí me estoy moviendo de verdad. Te diría que mi cambio abarca casi todas las áreas de mi vida: hogar, proyecto, pareja, dones y ofrendas… Donde más sólida estoy es en mi relación conmigo y con mi cuerpo, mi silencio y sabiduría. En no mentirme, en estar dispuesta a lo que venga.
Y este saber habitarme honesto es mi ancla para el cambio.
¿Y si lo piensas qué es el cambio al final? Elegirse, Elegirte. De nuevo.
El otro día una amiga escribía esto y me pareció brutal:
Elegirse = Elegir irse
A veces elegirse es elegir irte
A veces elegirte es elegir quedarte, pero de otra manera y luchar por ello.
Pero ignorarse es NO elegirse.
En mi caso en algunas áreas va de dejar ir y en otras elegir quedarme de otra manera. Pero lo que toca ahora sobretodo es NO IGNORAR la señal que tengas ahí, la vocecita que te esté susurrando, el cuerpo y lo que te esté gritando.
Porque lo que hay detrás es UNA OPORTUNIDAD para tu bienestar. Esa oportunidad precisa de ti, de que la escojas, de que vayas a por ella, aunque no sepas como te va a salir, o donde vas a quedar parada. Mi experiencia es que siempre quedamos paradas en un lugar mucho mejor, porque es más nosotras aquí y ahora. Aunque duela, siempre duele.
Habrá una segunda parte de esta newsletter donde te cuento los cambios que vienen pero ahora quería contarte como llegué a ellos, y que gracias a los mismos decidí actuar aún sin tener respuestas.
Mi invitación hoy es hacerte esta pregunta ¿Qué es en este momento elegirse para ti?
Y si lo sabes, ves a por ello. Aún sea con miedo.
Aquí detrás de estas líneas tienes una mujer que también lo tiene, y que no tiene ni idea de cómo saldrá, pero lo que es seguro es que toma la oportunidad.
Con amor, Sandra