El Juicio

Todos tenemos nuestro propio juez interno. Nada fácil lidiar con él. Es terco, fastidioso, enfrenta tus pensamientos e intuición , te dice que estás equivocado siempre, o te habla de la culpa, a él para resumir, nada le parece bien.

Esto sería el juicio interno, que viene y se aposenta comodísimo en la mente inferior.

Hay veces que es más fácil verle y decirle «aquí te quedas» y otras no…, justo aquellas en la que tu decisión no está clara de momento y decides esperar a tenerlo más claro. O decides actuar, en un sentido u otro, entonces …..entonces va al ataque….

Pero este juicio si lo tomamos como tal, es decir, que le va a sentar todo mal escojas,  A, B o C, es más fácil de llevar. Puedes decirle/te «Ya nos conocemos….» y poco a poco lo ves más rápido y al final le mandas a la m……*a. Que gusto, no?

Pero no es tan fácil. Lo sé.

Porque además del interno, tenemos el juicio externo, sea de nuestro entorno social, familiar, laboral, o de cualquiera que tenga ganas de opinar ( a este último grupo, yo al menos no le haría ni caso… ) . El entorno familiar, es más difícil de llevar, pues hay sentimientos que tocan nuestro corazón y en el laboral , tu criterio =autoestima también pueden bailar….

Y aquí hace falta “parar” o recalcular ruta como el GPS. Desde mi experiencia y sabiendo que no es nada fácil lo que diré ( yo también caigo en el juicio, muchas veces), lo que más he aprendido es : 1. Duele. No esconder ese dolor bajo la alfombra, darle lugar. 2. En ese darle lugar, antes de empezar el bucle de «madre mía qué he hecho, o me he equivocado u… opciones catastróficas…. darle prioridad a tu escucha interna. Qué sientes tú? Recordarnos que el camino es hacia dentro y que la escucha profunda y el silencio es cuidarnos. Lo otro ( el bucle) es un castigo que no nos aporta. 3. Compasión a ti, toda la que necesites.

Porque el otro, pensará X en base a su experiencia , estado de consciencia y lo que escogió como supervivencia.. ante una situación similar….Así que no trates de convencerlo, porque quizás nunca lo conseguirás y se pierde una cantidad de energía tremenda.

Incluso puede ser, que en alguna ocasión debas poner limites sanos. Hasta aquí. “Vale te he escuchado, esta es tu opinión, gracias y ya está ”.

 

 

 

 

 

 

 

Su diferente es Igual que tu diferente.

Que manía en querer saber todos de todo…Yo no sé su historia, su adentro, su porqué último e incluso si creo es un tremendo error, no me atrevo a decirle «te equivocas». Pero esta soy yo, pues intento no hacer lo que a mí me ha hecho daño.

Lo más puedo hacer es ampliar su mirada con otros puntos de vista, pues cuando estás dentro de tu enorme bola, la mirada es más pequeña. O invito a la escucha. «A ver que te dice el cuerpo».

Pero; “te equivocas”….. Aquí nos equivocamos todos! Y de vez en cuando, acertamos….Puro aprendizaje la vida. Y siempre te quedarás mejor haciendo lo que tu crees está bien, más allá de todo y todos.

Nos favorece a todos, sociedad e individuo respetar nuestra expresión y voluntad, y aceptar el error como normal. Sería un gran regalo para todos. Dejar el látigo a un lado. Bastante tenemos con la mente. Acaso no es del error , o de mil caídas que al final , aprendes…

Porque es entonces cuando cae la medicina de verdad y aprendes, porque entiendes, con consciencia.

Yo quiero tener libertad para expresar mi voz en mi vida y es una decisión que he tenido que tomar.

Antes, el juicio y la opinión del otro, me hacían dudar de todo! de mí entera incluso. Y eso era dependencia, sí, a cada duda, pensaba » Ay voy a preguntar a …. «Y así fui una lata más de una vez para más de un/a amig@

Ya no lo hago, priorizo lo que yo siento, aún no sepa. Escucho y acciono. Como sepa, como me vibre.

Demos valor al tiempo y a sentirnos, lo importante es que cuando decidas, seas tu entera , quien lo haga. Aún te equivoques. Pues habrá aprendizaje. Soy y somos human@s.

Escrito una tarde que sentí juicio y me dolió.

Con amor, Zoé.