Mi misión

Que te sientas cómoda y preciosa en tu piel, carne y huesos. Amándote, descubriéndote en mil nuevas formas.

Que sepas ir a lo sutil de tus tejidos y su mensaje, que bailes tus miedos y tus gozos, que tu sabiduría interna sea tu guía y medicina, y tu verdad, tu libertad. Esconderte ya no tendrá sentido.
Porque encontraste el tesoro que viniste a ofrecer y ese, eres tú.
Gracias por llegar a mí. Ya es un gran paso que estés aquí. Algo se movió.
Emocionada e ilusionada de acompañarte en este caminar hacia ti.