¿Y cómo empezamos?

Poco a poco y viéndonos, jamás lo virtual llegará donde llega la presencia, el tacto, la piel.
Yo necesito verte, y que tu me veas a mí.
Para leer tu cuerpo, para encontrar juntas el anhelo actual de tu alma.
Mi don es guiarte, mostrarte cómo, crear el espacio, la energía para que tu alma emerja y ahí se mostrará el camino y será claro.
Y cuando se muestre, lo enraizaremos y te alinearás con él y será fácil pues es cuando vemos de verdad, que avanzamos como nunca antes hubieramos imaginado.
Es entonces cuando fieles, nos caminamos, libres, auténticas, sabias y humanas!